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Griseta

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-¿Le molesta si pongo un tango? -me dijo el taxista. -Todo lo contrario -mentí ante lo irremediable, porque si hay algo devastador es escuchar un tango a las nueve de la mañana. Encendió la FM y escuché sin querer. Terminó el tango y el tipo adivinó cuál seguía con sólo escuchar las primeras notas, así que antes de que empezara el tercero le pregunté rápidamente: -Ahora, ¿cuál viene? Sonaron dos compases. -Griseta -dijo. Escuchamos en silencio. -¿Le gusta la ópera? -dije. -La verdad que no -dijo. -Pero sabe de dónde viene Griseta... -¿La del tango? Sí, de Francia... Disculpe la expresión, es la típica puta francesa. -Una puta rara, ¿no? Soñaba con Des Grieux, quería ser Manon -cité. -No sé quiénes son, pero le voy diciendo algo: Griseta es Griseta. Es medio sentimental pero no deja de ser una atorranta; si quiere, me da lástima. Hubiese sido una guarangada que le dijese que en sólo una estrofa González Castillo menciona a todos los personajes de dos óperas de Puccini...

No puedo terminar el libro sobre Roca. Basta

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Tal vez un informe forense y unos libros puedan decir más sobre un hombre que todas las anécdotas que jalonan una vida. Leopoldo Lugones, polígrafo nacido en Río Seco, Córdoba, en 1874, apareció muerto por envenenamiento en una habitación de un recreo del Tigre, llamado El Tropezón, el 19 de febrero de 1938. El deceso se produjo la noche anterior. En su mesa, como imagen espartana de su vida, había una botella de whisky a medio consumir, un vaso con agua intacto, una carta y un artículo inconcluso. La carta no decía nada en absoluto sobre los motivos de la muerte. Sólo alertaba que el difunto era dueño de sus actos. Fuera de eso, pedía que lo enterraran sin cajón y sin lápida. Curiosamente, la carta póstuma empezaba así: No puedo terminar el libro sobre Roca. Basta . Y es éste el primer indicio sobre las razones del suicidio del discutido poeta del nacimiento de los tiempos modernos en la Argentina. Pocos suicidas hubiesen recordado a cinco minutos de ejecutar su propia senten...

H.G.Wells: La utopía negra

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y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis  como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Mateo 18:3 / “Sé que pensaba con poca ilusión en el futuro de la humanidad y que veía en el crecimiento de la civilización una acumulación insensata que se vendría abajo sobre nosotros mismos". Herbert George Wells no escribió estas palabras al final de su vida, cuando estaba ya dominado por el pesimismo, sino en el comienzo de su carrera de escritor, a los 27 años. Las escribió sobre un personaje ficticio, el Viajero del Tiempo, pero no es ocioso pensar cuánto de su propia persona ponía en ellas el creador de la ciencia ficción y el mayor ingeniero de fantasías políticas que tuvo Inglaterra en las tres primeras décadas del siglo XX. Wells, cuya Guerra de los mundos acaba de conocer [2005] una nueva versión fílmica directa, la de Steven Spielberg (su influencia en multitud de otras historias de marcianos es enorme), fue un profeta y un ingenuo pred...

Desiertos y laberintos

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Flaubertiana El hirsuto /  escriba, misántropo/  ofuscado por sentencias/  que de perfectas amenazan/  con secarle el corazón,/  pesadillas de páginas sobre nada,/  estilo,/  descubre en su espejo/  las facciones de un buceador,/  cómo se hunde y asciende,/  obstinadamente,/  las manos siempre vacías,/  azulado el rostro;//  hermanos,/   en el sarcasmo del fracaso,/  la obsesión de que las causas/  malogradas son las únicas/ genuinas,//  ¡galeote y nadador,/  sirviéndose con la inhumana/  compulsión de que no haya /  entre los principios del placer/  sino el que se desliza de la incertidumbre,/  tentativa tras tentativa!,/  ¡el copioso placer de lo no fértil! Alberto Girri (Buenos Airess, 1919-1991), Monodias , Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1985 Después de 25 años continuados de democracia en la Argentina, las connotaciones de exilio y encierro siguen sie...

El esquive de la atemporalidad

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 La contemporaneità temporale del trasumanar non è l' organizzar?   Pier Paolo Pasolini * Toda época, y toda épica, debe tener un Zdanov. No lo necesitó el momento revolucionario, inevitablemente a-histórico, de la ex URSS. Lo necesitó la construcción ideológica que lo sucedió. Y aun después -expandida en el mundo de la izquierda la crítica política y cultural al Kremlin- continuó propagándose su delicada baba. En 1971 Pier Paolo Pasolini escribía: "Sartre, en lugar de Zdanov" *. La regimentación del arte formó parte de la artritis del marxismo soviético hasta la caída de Berlín Oriental. La "tendencia materialista", que acaba de fundarse en la crítica Argentina, padece ese mal, con muy escasa -a veces pasmosamente escasa- relaboración de lo restos discursivos de la Sociedad de Escritores Soviéticos. La tendencia materialista , de Violeta Kesselman, Ana Mazzoni y Damián Selci (Paradiso Ediciones, Buenos Aires, 2012), es, antes que una "antología crí...

Tuñón, un santo demoníaco

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¿Quién creen que era Raúl González Tuñón? ¿Era en realidad un santo laico, como lo recordamos muchos? ¿Era el primer poeta comunista de la Argentina? ¿Un lírico de los tugurios y el puerto? Tuñón nació hace 100 años (fue el 29 de marzo de 1905, al 600 de la calle Saavedra en el barrio de Balvanera, en Buenos Aires) y su propio mundo lo asaltó pronto. A los 21 años, en otro lugar de la ciudad y alguna noche, el poeta que acababa de nacer con El violín del diablo bajo el brazo recibía el chicotazo cálido y sarcástico de Roberto Arlt: "¡Tuñón, el poeta de las putas, de los ladrones y del puerto!" (" ¿Un puerto? Yo he conocido un puerto. Decir yo he conocido es decir: algo ha muerto ", respondería, y descubriría, años después, pobre, ligero y resplandeciente, acodado en una mesa de un café del Barrio Latino). No faltaba mucho para que cualquier otro pudiera saludarlo, diciendo: "¡Tuñón, el que blindó la rosa!". En 1933 estaba en España, cuando estalló u...

El extraño caso de Jacobo Fijman

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El episodio Jacobo Fijman (Uriff, 1898-Buenos Aires, 1970) se basa, esencialmente, en Sherlock Holmes opuesto a Dostoievsky. En la obra de Fijman no hubo nunca densidad psicológica en desmedro de una lógica emocional; ésta, con el tiempo, encontró sus fundamentos en la patrística cristiana. El episodio Fijman, uno de los más ricos de la literatura argentina, fue oscurecido por el hecho de que permaneció 28 años en el hospital psiquiátrico de Buenos Aires, se lo sometió a electroshocks y, antes de eso, fue un irregular del periodismo y músico ambulante que vivió con menos de lo necesario. De este modo, hubo argumentos para considerarlo fuera del canon. Pero esa lectura anti canónica había ya construido un canon, el cual excluía a Enrique Banchs o Ricardo Molinari, cuyas escrituras estuvieron más cerca de la de Fijman que las de Oliverio Girondo –su compañero del grupo de Florida– o Alejandra Pizarnik, las grandes figuras del canon no canónico .  Aquel anti canon, construido m...