Entradas

Confutatis maledectis

Imagen
Sólo a los fines de ejemplo: por la ventana de la cocina en donde escribo circulan nubes que recorren un cuadrado entre los edificios. Son nubes blancas que, a la par que avanzan, se tiñen de rosado y gualda. Me digo entonces: estas nubes entre paredes grisáceas y tras unos cables que cruzan en diagonal el espacio, ¿no son las mismas que circulan sobre la ejecución de algunas partes del Réquiem de Mozart? ¿No son las mismas que se mueven en un tiempo sin tiempo en novelas de caballería o en el fondo astillado de la historia y de cualquier historia a esta hora, en todo lugar? Se cita a menudo, desde hace unos treinta años, la famosa obra de Walter Benjamin La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica (1935). No es del caso indagar quién -y por qué- ha elegido ese imposible sustantivo para designar la “acción y efecto” de la reproducción técnica. Las ideas de este libro han sido asimiladas por el pensamiento progresista y colocadas en un lugar ambiguo, cuando ...

Infancia del héroe

Imagen
Sólo la miseria y el abuso pueden hacer de la infancia un osario al que no se desea volver. Las historietas, en cambio, contribuyen a su encantamiento. Patoruzú y Patoruzito encantaban de manera muy particular, como el Rico Tipo. Encantaban el mundo porteño cotidiano con su sola presencia. Por ejemplo, en la peluquería suburbana.  Era ver esas revistas en la mesita y sentir regocijo. Abrirlas y disfrutar. Los mismos que estaban allí, hablando con el peluquero de bigotes anchoita, eran los de los cuadritos: Popof, Isidoro, don Fierro y el jefe enano, el doctor Merengue y su otro yo… Eran los cincuenta y comienzos de los sesenta. Era otro país, en el que importaban colorados y azules, militares y peronistas, el viejo anarco y los comunistas, la heladera eléctrica y la cupé, en tanto ciertas instituciones permanecieran eternas. Entre ellas, la peluquería. La vida era en cuadritos. El chiste, la caricatura, la simplificaban y sacralizaban. Sí, la vida era liviana y sagrada al mismo ...

La racionalización del capital

Imagen
En un breve trabajo sobre las nuevas formas de expansión del capitalismo, Elmar Altvater predice una sociedad “solar”. No dice cuál será el sujeto de ese cambio. Qué sucederá en el mundo si la clase obrera no obtiene su conciencia de sí y para sí? Tal vez la pregunta sea pretenciosa, pero se me ocurre adecuada cuando de lo que se trata es de considerar las actuales crisis del capitalismo. Marx no podría haber aceptado que la clase no llegase al estadio de conciencia. A sus ojos, tal cuestión era matemática. Para aquel tremendo químico de la historia la conciencia de clase advendría tan inexorablemente como se obtiene agua si se unen dos átomos de hidrógeno con uno de oxígeno. Esto es si, como su maestro Hegel razonaba, la historia fuera iluminación de la conciencia en los hechos. El hegelianismo remanente de Marx es lo que le permite al politólogo alemán Elmar Altvater en  Los límites del capitalismo [Ed. Mar Dulce, Bs. As., 2011] iniciar el análisis de la crisis contempo...

El paladar de Gombrowicz

Imagen
Noviembre, 2008. ¿Cuánto hace que Witold Gombrowicz (Polonia, 1904 – Francia, 1969) escribió su célebre y celebrado ensayo “Contra la poesía”? Pues hace más de sesenta años, nos recuerda Germán García en el sitio de la Fundación Descartes . Buscando otra cosa, me encontré con ese dato. Del ‘47 es la conferencia con ese nombre y de 1951 el ensayo que retituló “Contra los poetas”. Recordé con qué dicha los narradores marginales celebraron al polaco, y especialmente esa conferencia. Hoy me resulta ingenua y pretenciosa (la provocación de Gombrowicz también hartaba a Pasolini, que también era un “contestatario”, si he de ampararme en alguna autoridad). Este tipo de cosas escribía Gombrowicz: “…cuando la poesía aparece mezclada con otros elementos, más crudos y prosaicos, por ejemplo en los dramas de Shakespeare, en las obras de Dostoievski, de Pascal, o, sencillamente en el crepúsculo cotidiano,tiemblo como cualquier mortal. Lo que difícilmente aguanta mi naturaleza es el extracto far...

Arte, nazis y ferroviarios

Imagen
Rembrandt y Van Gogh fueron objeto alguna vez de una idea peregrina que se me ocurrió en un tren. Tesis y antítesis se mueven sobre la misma línea y están distanciadas, cuantos puntos sean pertinentes para una demostración, sobre ese trazo que tiene sólo dos sentidos posibles. De este modo, si digo que Rembrandt es la antítesis de Van Gogh, o a la inversa, digo que ese par representa no la absoluta oscuridad opuesta al brillo absoluto sino que Rembrandt ha manejado la sombra con la materialidad que luego tuvo la pintura resplandeciente de Van Gogh. La oposición se establece sobre un mismo concepto de pintura. Así, entonces, perseguía y asociaba los rastros de Van Gogh y Rembrandt en mi memoria horas antes de pisar por primera vez el cemento de París en la Gare du Nord, de donde salen y a donde llegan los trenes de Alemania. Y provenía precisamente de Alemania, previo paso por Amsterdam, donde había visto – por primera vez – originales de Van Gogh y Rembrandt en sus respectivos muse...

Poe, mito y mistificación

Imagen
Sobre Edgard Allan Poe existen numerosos malentendidos, acendradas mistificaciones e insuficientes verdades, que la biografía Una vida truncada , del gran inglés Peter Ackroyd –autor de una extraordinaria Biografía de Londres – y la reedición de los Cuentos completos de Poe traducidos por Julio Cortázar –ambas de Edhasa–, no dejarán de alimentar. En algún punto, la biografía de Ackroyd arroja una luz ambigua sobre la figura del escritor como para desperfilar, como conviene, a un mito, sobre la base de verdades muy probables y contradictorias. ¿En qué consiste la mistificación de Poe? Básicamente, en que fue un prisionero de su tiempo, un "suicidado por la sociedad", diría Artaud, como dijo de Van Gogh; un molesto e indeseable esperpento, un genio que se sentía incómodo en la "prisión de los Estados Unidos" –debemos a Baudelaire el tropo–, un visionario que murió frustrado, para ser descubierto, como corresponde, muchas décadas después, como uno de los fund...

El sombrero del muerto

Imagen
Pasé muchas horas jugando algunos juegos para PC y hasta puedo decir que fui adicto a uno de ellos, pero no alcanzo a comprender la necesidad de especialistas en nuevas tecnologías de discutir si esta forma inédita de entretenimiento es arte. Habrán visto que últimamente es fácil llamar arte a algo. Los carteles, distintos géneros de "intervenciones", el piercing , algunas manifestaciones de protesta, disputan la categoría de arte, tanto con el fin de prestigiarse con la forma moderna y revolucionaria de concebirlo como de desacreditar lo que no es ideológica o estadísticamente popular. Los videojuegos son ahora el principal candidato a lograr la supuestamente honrosa denominación de "octavo arte", cuando todavía no sabemos dónde está el séptimo. Clarín dedicó espacio, el domingo pasado, a consideraciones como las del "crítico de videojuegos" Stephen Totilio, quien habla de una forma "incipiente" de arte (¿incipiente?; ¿cuál habrá sido...